LOS RECUERDOS DE ENRIQUE (Parte III)

Enrique Lifschitz Los Recuerdos de Enrique

Por Mariana Lifschitz.

UN SEMÁFORO PARA AVENIDA SAN MARTÍN

Los recuerdos de Enrique Lifschitz vienen enriqueciendo las contratapas de Vínculos Vecinales desde su relanzamiento en noviembre pasado, cuando tomé la posta del periódico con la intención de continuar el trabajo que durante más de treinta años hizo mi papá en el barrio. Estos relatos en primera persona son extraídos de una entrevista que le hice hace diez años, como forma de atesorar su memoria. En los recuerdos de mi papá, cuya vida estuvo atravesada por la participación social, no existe anécdota familiar que no esté entremezclada con algún asunto barrial. Por eso publicar sus palabras aquí es una consecuencia lógica, un destino inevitable para sus memorias. Y estoy segura que desde donde sea que él nos esté mirando se siente feliz de ver a los lectores de Vínculos Vecinales acercándose a su historia. Las fotos que acompañan la nota las encontré entremezcladas con otras fotos y papeles, en una antigua valija de cuero (supongo que habrán sido sacadas por algún foto-periodista presente aquel día en la protesta). Habla Enrique:

Yo organicé varios movimientos importantes en el barrio, que tuvieron mucha trascendencia. Uno de ellos fue en el año 66, cuando vivíamos cera de la Agronomía. Habían asfaltado la Avenida San Martín, convirtiéndola en una ruta, pero no pusieron semáforo ni nada, no se podía cruzar y cada dos por tres moría algún vecino atropellado por un auto. Un día fuimos a la Agronomía con mi mamá y tus hermanos (vos todavía no habías nacido). Jorge estaba en el cochecito. Cruzamos hasta la mitad de la avenida y ahí nos quedamos, parados en el medio, tardamos como veinte minutos en poder cruzar la otra mitad. Los coches nos pasaban por atrás y por adelante… Yo dije: acá hay que organizar algo.

Estaban los radicales en ese momento, era la época de Illía. Entonces a la semana siguiente, luego del domingo que pasó eso, yo salí a la calle con Jorge en el cochecito y adelante le puse un pizarrón con un cartel, como si hablara Jorge, que decía: “Vecinos: únanse para que los chicos podamos cruzar avenida San Martín”. Y enseguida se formó una Comisión. Nos empezamos a reunir en casa.  Un día mientras estábamos reunidos nos vinieron a traer la noticia de que al almacenero de la esquina, que era uno de los vecinos más antiguos del barrio, lo había matado un coche. Entonces ahí decidimos pasar a otro tipo de actividad. No sé si era un día o dos antes del sábado, decidimos organizar una cortada de la avenida para el sábado siguiente, y nos pusimos de acuerdo en hacerlo a la altura de Artigas.

Por otro lado hicimos volantes y los repartimos, invitando a los vecinos a participar del corte. Y desde nuestra casa se llamó a las radios. No me acuerdo si había algún canal de televisión en aquel tiempo… llamamos a los periodistas avisando que tal día a tal hora los vecinos íbamos a cortar la avenida por una hora.  Juntamos varias sábanas, de manera que alcance de lado a lado de la calle, que atraviese toda la avenida, y en la sábana escribimos con rojo “Basta de muertes, queremos semáforo”.

Cuando llegó el momento, el día y la hora, cuando vimos que estaba el periodismo, estábamos nosotros y muy poquitos vecinos, nos desplazamos. Pasaron dos, cuatro, cinco minutos y empezaron a venir de todos lados, se juntó una manifestación bárbara, cualquier cantidad de gente, porque era un momento muy candente.
Estuvimos ahí cortando hasta que vino la policía y nos dijeron que los de la comisión vayamos a la Comisaría para conversar y buscar una solución. Le dijimos “La comisión somos todos”. Habíamos previsto que el corte durara una hora y los periodistas nos dijeron “mantengan el corte el tiempo que estipularon”. Desde la comisaría mandaron un policía con un taburete para dirigir el tráfico y organizar un poco mientras tanto.

A los dos días nos recibió el Intendente de la Ciudad, que era Francisco Rabanal, y nos prometió que se instalaría el semáforo y que mientras tanto iba a haber un policía dirigiendo el tránsito.

CONTINUARÁ…

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