Homenaje a Enrique Lifschitz (por Juan Ernesto Erbesfeld)

Enrique Lifschitz Notas Homenaje

Querida Mariana: ya no tiene sentido darte el pésame, aunque realmente siento mucho la pérdida. No te conozco, sí conozco a tus hermanos, casi por accidente. Sergio es mi plomero desde hace varios años. Nunca supe que era hijo de tu padre hasta que una vez por una conversación relativa a un aviso en una revista barrial me propuso que hable con su (tu) hermano Jorge, que tiene una revista muy antigua y acreditada en la zona (Floresta y su mundo), con quien arreglé para poner un par de avisitos mensuales.  Cuando descubrí que Jorge lleva el apellido Lifschitz, recordé que había un amigo bastante íntimo de mi padre que se llamaba Enrique Lifschitz y le pregunté si tenía algún parentesco.

El tema es así: mi progenitor (bah, mi papá), que se llamaba Aarón Erbesfeld, formaba parte de una biblioteca judía de Monte Castro (creo que el tuyo también en algún momento) en la cual yo, con otros chicos hijos de paisanos de allí, mientras ellos hacían sus reuniones, jugábamos en el patio o leíamos. Aquella biblioteca dio lugar a que se creara en su seno una Cooperativa de Crédito (de la que mi padre fue el socio fundador número 6). Inicialmente se llamó Solidaridad, pero luego se renombró como La Confianza (debido a que ya había otra con el nombre anterior). Hoy es la Filial Devoto del Banco Credicoop. Tu padre participó en la Cooperativa y ambos fueron miembros de su Consejo de Administración durante mucho tiempo. De hecho, el mío lo fue hasta su fallecimiento hace ya sesenta años (1967).

En esa época nosotros vivíamos en Campana y Remedios de Escalada y ustedes (o al menos tu viejo) en Concordia y Remedios de Escalada (al lado de la casa de Oscar Gálvez, el corredor de autos).  Yo le perdí el rastro a Enrique, hasta que una vez (hace menos de diez años) vi su periódico -impreso en azul, lo que me llamó especialmente la atención- en un negocio de Nazca, y lo redescubrí.

Alguna vez intercambiamos correos a raíz de ese redescubrimiento y, más cerca en el tiempo, muchas veces cuando llamaba por teléfono a Sergio me atendía él y conversábamos.Un beso y éxitos para Vínculos Vecinales en su nueva etapa.

 

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