Homenaje a Enrique Lifshchitz (por Malena Balbuena)

Enrique Lifschitz Notas Homenaje

Conocí a Enrique cuando coordinaba un grupo de Psicodrama/Teatro Espontáneo en el Hospital Álvarez, donde Enrique concurría asiduamente, ya que él era un convencido de que había que trabajar para recomponer los vínculos entre los vecinos y amigos, tal como tituló a su periódico barrial “Vínculos Vecinales”.

Él trataba siempre que la palabra tenga un correlato con la práctica y por eso concurría a los grupos del Hospital Álvarez y también a los del Hospital Pirovano.  Siempre me llamó la atención su convencimiento de que en lo grupal estaba el embrión de las soluciones a los problemas sociales que tanto nos aquejan en las grandes ciudades y también en que es la palabra (tanto oral como escrita) el vehículo para encarar las soluciones a esos problemas.  Sin tanta teoría que lo respalde él intuitivamente fue un avanzado, un vanguardista en estas temáticas, haciendo de la praxis de los vínculos su sentido en la vida.

Enrique fuiste un ejemplo, por suerte pude decírtelo en más de una oportunidad. Estés donde estés nos vas a marcar el camino con tu sonrisa pícara y ese camino siempre será el de “reconstruir los vínculos”. Gracias por todo lo que aprendí contigo y con todos los integrantes de aquellos grupos donde además de comenzar a elaborar nuestros problemas, generalmente mediante el humor también podíamos divertirnos. Y a vos Mariana a pesar de que no te conozco y si espero hacerlo a la brevedad también te agradezco por recoger el guante que dejo caer tu padre y ponerte al frente del periódico. 

(Malena Balbuena es Lic. en Psicología)

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