Teatro Bar El Tejón

Donde la avenida Jonte atraviesa el barrio de La Paternal hay una casa antigua convertida en teatro y bar. Una pareja de artistas, Malena Vince y Fabián Calixto, son los creadores de este espacio que, dicen ellos, “va creciendo con amigues que se van incorporando”.

Donde la avenida Jonte atraviesa el barrio de La Paternal hay una casa antigua convertida en teatro y bar. Una pareja de artistas, Malena Vince y Fabián Calixto, son los creadores de este espacio que, dicen ellos, “va creciendo con amigues que se van incorporando”.

Teatro Bar El Tejón

Donde la avenida Jonte atraviesa el barrio de La Paternal hay una casa antigua convertida en teatro y bar. Una pareja de artistas, Malena Vince y Fabián Calixto, son los creadores de este espacio que, dicen ellos, “va creciendo con amigues que se van incorporando”.

Bar y teatro, barrio y cultura, un patio acogedor y una sala inspiradora: todo eso aúna El Tejón. Malena y Fabián hacía rato que lo venían soñado y en febrero del 2021, cuando el encierro de la pandemia había aflojado un poco, lo hicieron realidad.

Malena Vince es dramaturga y escritora. Fabián Calixto es actor y murguista. “Los dos trabajamos muchos años en gastronomía, pero ambos somos también trabajadores del teatro hace mucho tiempo. Sabemos, por más que lo amamos, que el teatro no es solvente económicamente, por eso teníamos ganas de fusionar las dos cosas”, cuenta Malena cómo se fue gestando la idea de la que nació El Tejón.

Fabián Calixto y Malena Vince, tras la barra del Tejón.

Desde la calle llega a verse, más allá del salón, el jardín con la enredadera y las mesitas bajas del patio. Faltan unos minutos para abrir. En la cocina Fabián se pone el delantal de chef. Frankfurter, el perro salchicha de la pareja, sale a recibirnos y luego se queda junto a Malena durante la entrevista.

– ¿Cómo surge el espacio?

– Nosotros hacemos teatro hace más de veinte años. Teníamos el deseo de brindar un lugar que permita, no la experimentación en sí, porque eso  es muy ambicioso, pero sí que favorezca el trabajo de exploración para alguien que está armando algo y quiere mostrarlo. Estuvimos mucho tiempo pensando ¿cómo?, ¿cuándo?, ¿dónde? Y previo a la pandemia llegamos a esta casa de La Paternal. Estaba destruida pero el jardín era hermoso y nos enamoramos.

Cuando pudimos abrir, la primer obra que pusimos en escena fue “Dicen que no hablan las plantas” que es de una amiga nuestra, Carolina Mazzaferro. Es una obra que sigue en cartel regularmente y que convive muy bien con el lugar. Así que para nuestros amigues ese espacio que imaginábamos ahora existe y de hecho el Tejón va creciendo con amigues que se van incorporando.

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– ¿Por qué el nombre Tejón?

– Es Jonte al revés. Fabi con sus compañeres de la murga ensayaban acá y lo bautizaron cuando todavía no había nada. Yo estuve peleándome un rato con el nombre. Después buscamos información sobre el tejón y descubrimos sus cualidades: es un animal que genera vínculos sociales, viven en comunidad, tienen habitaciones por familia en las madrigueras. Y lo que termino de cerrar fue el dato de que los perros salchicha, como el nuestro, se adaptaron genéticamente para poder entrar en las tejoneras. Y ahí dije es “El Tejón”, lo acepto.

“Rosa o Muerte” brilla el neón sobre la pared del patio de El Tejón. La frase alude a los textos de su inspiradora, la escritora y performer Margarita Roncarolo.

La sala lleva el nombre “Margarita Roncarolo”, en honor a la escritora y performer. Malena y Fabián asistieron a sus talleres y encontraron en ellos “una comunidad en la que no sólo se aprendía a escribir sino también a vivir”, dice Malena.

– ¿Cómo deciden la programación de la sala?

– En realidad las propuestas llegan, no tenemos programación fija. Como abrimos en el medio de la pandemia, tuvimos que priorizar el bar. Recién el año pasado conseguimos un subsidio del Fondo Metropolitano y pudimos terminar la sala. Hasta el momento programamos obras que pueden resolverse con sencillez desde lo técnico. Hubo mucha música y performances, que se adaptaban mejor al espacio. El año que viene sí esperamos poder hacer una programación más sistemática.

El Tejón también ofrece talleres, en su mayoría anuales, aunque también hay talleres cortos. Hay clases de canto, teatro, teatro para niños, yoga, comedia musical, murga uruguaya y escritura.

– ¿Cómo conviven el bar y el teatro?

– Yo estaba bastante disconforme con que abriéramos primero el bar. Pero la verdad, funciona muy bien que el bar este abierto. Es una ventaja estar a la calle porque la gente se acerca, pregunta. El lugar es muy tranquilo, las propuestas gastronómicas son sencillas y los precios intentamos que sean lo más accesibles posibles. Además, el bar habilitó algo que yo no había pensado, que es vincularse con gente que no consume teatro y que después, a partir de la confianza que vas construyendo, podés invitarlos a ver obras o shows que sabés que les pueden gustar.

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“Amo el barrio. Acá la gente se saluda. Desde el día uno si tenemos medio problema nos vienen a ayudar.”

Foto de la obra «Dicen que no hablan las plantas».

– ¿Qué expectativas tienen para el año que viene?

– El año próximo nos gustaría que haya más obras de teatro. En términos personales, nos gustaría montar algo nuestro, hacer una curaduría, hacer un ciclo. Hoy no lo podemos hacer porque el bar nos lleva mucho tiempo.

“Nosotros queremos hacer un lugar agradable en todos los aspectos. La gente lo recibe con mucho amor, tenemos clientes y vecines maravillosos y es lindo ver gente amiga haciendo cosas acá. Estamos re orgullosos.”♦


Teatro Bar El Tejón
Dirección: Álvarez Jonte 1969
Abre de martes a sábado de 12 a 19 hs.
Instagram: @teatro_eltejon 

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