Si hay barrio, hay una murga en la plaza

¿Qué hay detrás del baile, la percusión y los trajes con lentejuelas que brillan cada febrero en las calles? ¿Qué sostiene tan viva a esta tradición a pesar de los cambios de época? Los Revoltosos de Villa Real no dudan: el secreto está en la alegría compartida, en los vínculos de amistad que la murga genera.

«Yo no te voy a obligar a que te guste, pero yo te puedo demostrar que te puede gustar. A cualquiera que se acerque, si le hablo un poquito de lo que es la murga me va a terminar entendiendo”, dice Gonzalo Camero, con una voz tranquila y una sonrisa amistosa, rodeado de sus compañeros que descansan y conversan, sentados en la plaza, minutos después de terminado el ensayo.

De la plaza a las calles

«Los Revoltosos de Villa Real» nació en el 2012 por iniciativa de unos amigos del barrio que participaban en otras murgas. Gonzalo, por ejemplo, creció bailando con Los amos de Devoto y más adelante con Los soñadores de Villa Pueyrredón. Fabio Rodríguez, otro de los fundadores, cuenta que salía en Caricia, “la murga que sacaba mi papá en José Ingenieros, el barrio que está al otro lado de Beiró y General Paz”.

En algún momento, cuando rondaban los veinte años, estos amigos sintieron que lo que de verdad querían era tener la murga de su propio barrio. Al principio eran unos doce. Gonzalo se acuerda que empezaron con un “bombito” y un redoblante prestados y Fabio que para comprar los instrumentos y la tela para los trajes hacían rifas y vendían pochoclo en la plaza.

En el 2014 desfilaron por primera vez en Villa Real. Para entonces ya eran un grupo de 32 murgueros y murgueras. Y en 2015 entraron al circuito oficial del carnaval porteño. “Actualmente somos cerca de 80 integrantes. Más allá de que la cara visible somos pocos, el laburo es general, la murga somos todos”, reconoce con orgullo Gonzalo.

Para entrar en el circuito oficial hay que pasar una serie de pruebas. Dice Fabio: “Participás en dos corsos evaluadores que tiene cuatro jurados cada uno. Te evalúan el baile, el canto, la vestimenta y la fantasía (que son las alegorías que acompañan a la murga). Después se suman los puntajes de todos los jurados y según el resultado entrás en una de las tres categorías: C, B y A. Nosotros desde el 2020 estamos en la A”.

Desde La Boca y Mataderos hasta Saavedra, pasando por Boedo, Villa Crespo y su propio Villa Real, Los Revoltosos participan en todos los corsos del circuito oficial de CABA.

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Amor murguero

Sobre la explanada de la plaza Las Toscaneras, en cada ensayo el grupo de casi ochenta integrantes se consagra por una hora a su ritual: bailan los varones, bailan las mujeres, bailan las niñas y los niños. El grupo de bombos y redoblantes sostiene el ritmo y los cuerpos obedecen: imposible extraerse a esa experiencia colectiva que les llena los corazones.

Cómo explicar el sentimiento… Gonzalo busca las palabras: “Uno que es murguero ve las banderas flamear y se siente bien porque sabe que viene la alegría. No hay personas tristes cuando viene la murga. Y si hay tristeza, en ese momento no pensás en los problemas. Pensás simplemente en transmitir la alegría de la murga al que está al lado, sea compañero, sea público, sea quien sea. No transmitimos otra cosa que no sea alegría. Nosotros sabemos que muchos no quieren a la murga, y lo hacen ver al punto de tener intervención policial y demás. Pero bueno, nosotros con las armas del habla les demostramos lo que somos. Por ahora no perdimos las calles, que es el patrimonio cultural de la murga.”

Atrás hay una organización que es común a todas las murgas. El desfile divide en cuerpos de bailarines a las mujeres por un lado, los hombres por otro y las infancias en un tercer grupo llamado “mascotas”. Además está el grupo de percusionistas y el de quienes llevan la fantasía: paraguas, banderas, coronas, dragones, cabezudos y adelante el estandarte, que es “el documento de la murga”. Cada grupo con un director que se encarga de coordinarlo.

“La murga es compañerismo, familia. Vos te das cuenta que al lado lo tenés a tu hijo, al lado la tenés a tu mujer, al lado lo tenés a tu cuñado, a tu hermana, a tu mejor amigo, a tu nuevo amigo también, porque inevitablemente se forma una relación muy linda entre todos y terminas compartiendo cosas que no son de la murga: juntadas en una casa, cenas familiares, con gente que conociste a través de la murga”, sigue Gonzalo poniéndole palabras al amor murguero.

Canciones nuevas

A la percusión se suman las canciones que se renuevan cada año. Fabio es el poeta de Los Revoltosos y cuenta que habitualmente lo que se hace es tomar una canción popular y cambiarle la letra. “Se suelen agarrar cumbias porque el tiempo es parecido al de la murga. El tango también, un poco más acelerado, sirve para hacer canciones de murga. Hemos tenido temas con los tangos ¨Azúcar, pimienta y sal¨, ¨Milonga sentimental¨, ¨Mi Buenos Aires querido¨. Este año hacemos la entrada con una cumbia de Huguito Flores y el Super Quinteto. Después hacemos una de Zayana, que también es una cantante de cumbia”.

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Cantá algún tema de este año.

— Fabio: Te canto la canción de despedida. Es con la música de «Me vas a extrañar», de Damas Gratis. Dice así:

La función se termina
volvemos para el barrio
guardando muy adentro
el respeto brindado.
Queremos agradecerles
por todos los aplausos
porque el murguero quiere
a todos deslumbrarlos.

Invitación

En la murga de Villa Real “hay cero racismo, cero homofobia”, asegura Gonzalo, “nunca le damos lugar a que una persona sea ofendida o a que alguien se sienta discriminado. Siempre hay un espacio en la murga para cualquier persona que quiera sumarse”.

Los ensayos, en verano, son los sábados a partir de las 19 horas. Durante el año ensayan los domingos a las 16:30. Por la cercanía con el carnaval, ahora ya no sería posible incorporar nuevos bailarines o percusionistas porque no hay tiempo suficiente para confeccionar más trajes. Pero sí pueden sumarse al grupo que lleva la fantasía.

Un local solidario

A metros de la plaza Las Toscaneras Los Revoltosos tienen un local que utilizan como depósito de los elementos de la murga. En el lugar también brindan talleres: el año pasado hubo clases de guitarra, de tango y apoyo escolar. Gracias a un acuerdo con la Facultad de Odontología de la UBA y al vínculo con un grupo de médicos en el local llevan adelante jornadas de atención gratuita en salud.


Los Revoltosos de Villa Real
Local: Ramón Lista 5582
Instagram: @revoltosos_villareal
Facebook: Revoltosos Revoltosos
Ensayos en la Plaza Las Toscaneras
Moliere y José Pedro Varela
Sábados 19 hs (en verano)
Domingos 16.30 hs (el resto del año)

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