Este mes arrancaron las actividades abiertas a la comunidad en este nuevo espacio de Concordia y Juan B. Justo, que además de político es social y cultural.
Todas las propuestas tienen como norte la inclusión: Hay un coro y no clases de música “para que cualquiera pueda cantar con su voz, sin necesidad de tener un instrumento”. Hay clases de yoga “adaptado a todos los cuerpos”. Hay apoyo escolar para chicos y chicas de primaria. Las actividades son gratuitas, coordinadas por gente con experiencia y ganas. También cocinan viandas y hacen recorridas para asistir a los vecinos en situación de calle.
Vínculos Vecinales conversó con Maga Schulz y Eugenio Aguirre, los referentes de esta agrupación en las comunas 10 y 11, (o la “mil once”, como la llaman ellos), sobre su convocatoria al barrio y la razón de ser de esta “casa popular”.
— ¿Por qué eligieron a la figura de Norma Pla como nombre para la Casa?
— Eugenio: Sentimos que hay una potencia en su figura. Fue una mujer que decidió organizarse y pelear a partir de una necesidad muy puntual: jubilaciones y pensiones dignas. Era un contexto, el menemismo, en el que no era obvio su reclamo. Veníamos de las AFJP, las jubilaciones privatizadas, y ella volvió a traer la jubilación como un derecho. Los medios fueron muy crueles en torno a su figura y la manera en la que consiguió plantarse y discutirles, no quedar ella como una vieja loca sino demostrar por lo que estaba peleando, nos parece muy potente.
— Maga: Lo más importante de Norma Pla es la construcción colectiva que consiguió hacer. Hicieron acampes, hicieron ollas, hicieron las chorizeadas frente a las casas de los políticos. Nos interesó también su origen más plebeyo, no era una señora que tuviese todo resuelto en su vida sino todo lo contrario. Ella fallece sin conseguir el aumento de las jubilaciones y pensiones, pero lo que sí consigue es que la figura del jubilado tenga un carácter político: la posibilidad de organizarse a partir de reconocer una necesidad muy concreta que tenían todes. Consiguieron que se entendiera por qué la jubilación es un derecho, algo que no es que estuviera clarísimo antes.
— Eugenio: Desde un reclamo concreto y con creatividad, en un momento súper adverso como el que estamos ahora, logró plantear una discusión y establecer una base para que después se siga peleando por eso, que los futuros gobiernos no puedan no tener en cuenta el tema de la jubilación y al jubilado como un sujeto político.
Militancia y comunidad
Maga tiene 28 años y dice que la militancia es su proyecto de vida, “es lo que se lleva la mayor cantidad de horas y de mi tiempo vital”. Creció en La Tablada y vive en CABA hace tres años. Estudia abogacía en la UBA y considera que “este es un tiempo de reconstruir y trabajar para que se rompa lo menos posible el tejido social”.
Eugenio tiene 36 años, creció en Floresta y ahora vive en Monte Castro. Es profesor de historia y licenciado en educación. La preocupación por lo social estuvo adentro suyo desde chico, “era el zurdito de la clase”, dice, recordando su secundaria en una escuela privada confesional de Flores. En el profesorado encontró el lugar y la gente con la que empezar a militar. Desde hace dos años, junto con Maga, coordinan la actividad de Patria Grande en estos barrios. Los vecinos que se fueron sumando desde entonces, dice Maga, en muchos casos lo hicieron movilizados por una sensación de desamparo. “Me sentía muy solo y estaba muy triste o muy enojado y necesitaba hacer algo con eso, poder conectarme con otras personas”, es un relato que se repite.
Además de la pata política, su trabajo también está enfocado en la cultura y la solidaridad, y no es necesario ser un/una militante para participar de un taller o colaborar como brigadista. (Brigadista es el nombre que le dan a los voluntarios en Argentina Humana, la pata social de Patria Grande, el espacio desde el que organizan las acciones solidarias.)
“Todo el tiempo estamos pensando estrategias para llegar a la mayor cantidad de gente y construir con los vecinos y vecinas actividades que respondan a las necesidades que hay. Sin prometer que vamos a resolverle la vida a nadie, porque no somos el Estado, pero hay una potencia en encontrarnos que nos parece importante. Y en ese sentido nosotros siempre estamos haciendo muchas cosas”, dice Maga.

Actividades en la Casa Popular
Taller de yoga terapéutico. Martes de 16:30 a 17:30 horas. Destinado a adultos. Orientado a disminuir el estres y la ansiedad. “La compañera que da estas clases de yoga, María Ana, tiene mucha experiencia. Las está pensando con la idea de que sean lo más inclusivas posibles en términos de cuerpos”.
Taller de coro popular. Miércoles de 17.00 a 18.00 horas. Un espacio musical y recreativo. Coordinado por Leandro, un profesor de música, y Vilma, una cantante con trayectoria coral. Elegirán para cantar un repertorio de folklore argentino, sobre todo con “letras que reivindiquen nuestro componente latinoamericano y popular”.
Apoyo escolar y alfabetización. Jueves de 16.30 a 18.00 horas. Actividad enmarcada en las “Brigadas educativas” de Argentina Humana. Coordinadas por Laura Kaplan, pedagoga que formó parte del equipo que redactó el “manual de alfabetización” con el que se capacitan a los brigadistas que van a trabajar con las infancias. “El espacio está pensado como un refuerzo para los procesos de alfabetización, pero podemos tomar diferentes problemáticas académicas de la escuela primaria. Si viene por ejemplo un chico de 10 años, que ya está alfabetizado pero tiene un problema con matemática, si podemos lo vamos a ayudar”, dice Eugenio, y cuenta un caso para dar idea de su voluntad de ampliar la inclusión: “Una familia me preguntaba si podíamos tener a un chico con autismo y nosotros, por suerte, tenemos una compañera que trabaja en educación especial. Entonces, ella tiene que hablar con la familia para conocer el grado de autismo de este chico y, dependiendo la problemática particular que tenga, podemos o no contenerlo y llevar el proceso de apoyo escolar con él”. El encuentro comienza con una merienda, un rato de charla y juego compartido entre infancias y brigadistas, y luego una actividad enfocada en la alfabetización, atendiendo a la diversidad de edades de los chicos y chicas que participan.
Acompañamiento de personas en situación de calle. Martes a la noche. Actividad enmarcada en las “Brigadas solidarias” de Argentina Humana. El grupo de brigadistas, coordinados por Romina, se divide en tres autos para entregar aproximadamente 60 viandas a vecinos y vecinas que ya tienen relevados, que paran en distintos puntos de las comunas 10 y 11. También los ayudan con trámites legales: obtener el DNI, la ciudadanía porteña, el subsidio habitacional. Están atentos a si hay situaciones médicas particulares que resolver. Para este trabajo están en diálogo con otras organizaciones que asisten a personas en situación de calle en estos barrios, como Ser con Vos. “Nos compartimos los recorridos y nos empezamos a dar cuenta la mayoría de las personas que vemos son las mismas -dice Maga-. Eso es importante para poder hacer un seguimiento, si nuestros compañeros pasan el martes y no encuentran a las personas que siempre están ahí, le podemos preguntar a las otras organizaciones si los vieron, si saben qué les pasó.”

Eugenio destaca el carácter político que tienen estas brigadas solidarias: “hacemos esta acción de asistencia en el marco de un proyecto político que pueda aportar una solución a futuro a la problemática que estamos atendiendo en este momento. Eso significa que los problemas que nosotros vemos en el territorio los transmitimos a nuestras legisladoras, para que ellas desde la Legislatura porteña puedan proponer políticas públicas que los resuelvan”.
(*) Foto de portada: La Casa Popular Norma Pla y parte de su grupo de militantes. Abajo a la izquierda, Eugenio y Maga.
Casa Popular Norma Pla
Concordia 1047 y Juan B. Justo
Instagram:
@ patriagrandecomuna10
@patriagrandecomuna11
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