El éxito de un programa multiplicador: el CESAC 50 forma referentes en salud en escuelas secundarias

Una capacitación en salud destinada a estudiantes secundarios facilita la difusión de información confiable entre pares y allana el camino a la atención médica de los adolescentes.

Para muchos chicos y chicas, el centro de salud más cercano puede ser un terreno completamente desconocido. Con la idea de achicar esa distancia, el flamante CESAC 50 de Devoto sumó el año pasado una nueva pata a su de por sí nutrida carta de actividades en el territorio: un proyecto que implica formar a los estudiantes para que se conviertan en referentes de salud entre sus pares y a partir de ahí puedan compartir herramientas, detectar demandas y tender puentes hacia espacios y servicios que en algunos casos ni siquiera saben que existen, como los consultorios de salud sexual, el acceso gratuito a métodos anticonceptivos o la posibilidad de recibir atención en salud mental.

La Formación de Promotores Comunitarios en Salud Integral se desarrolla a lo largo de cuatro encuentros coordinados por profesionales del CESAC 50 y el Hospital Zubizarreta, con la participación de estudiantes de Trabajo Social de la UBA y los propios equipos de las escuelas.

Ahí se abordan temas como derecho y acceso a la salud, derechos sexuales y reproductivos, alimentación saludable, diversidad corporal, y salud mental en la población joven.

Al terminar el curso los estudiantes reciben un certificado y quedan en condiciones no solamente de multiplicar lo aprendido, sino de proponer y llevar adelante actividades con sus compañeros y compañeras, siempre con el acompañamiento y la supervisión de los equipos de salud y de la escuela.

El punto de partida

Clara Santander, trabajadora social del Hospital Zubizarreta, cuenta que se venía detectando cierta falta de formación entre los chicos y chicas que son Promotores Estudiantiles ESI, una figura que comenzó a impulsarse en las escuelas porteñas como parte de las políticas de implementación de la Educación Sexual Integral y que busca que los estudiantes puedan orientar a sus pares.

“Entonces empezamos a pensar en un curso que abarcara diferentes cuestiones que no tuvieran que ver solo con ESI, sino con la salud en general”, explica. El equipo llevó la propuesta a las secundarias de gestión pública ubicadas en el área del Zubizarreta. Este año dieron el curso en tres: la Antonio Devoto, la Técnica 16 España y la Agustín Tosco (las dos primeras de Devoto y la tercera de Villa Pueyrredón).

La participación de los estudiantes es voluntaria y hasta el momento llevan capacitados cerca de 100 chicos y chicas. “Hay que aclarar que desde el CESAC ya estábamos presentes en las escuelas –marca Paula Yamone, trabajadora social de planta del CESAC 50–. Tenemos, por ejemplo, el espacio de las consultorías en salud sexual y reproductiva, que ahora van a poder llevar adelante los mismos estudiantes que recibieron esta formación, siempre con nuestro acompañamiento.”

Te puede interesar  Jugarse la vida en una rima

Desde la escuela técnica 16 “España”, la asesora pedagógica Regina Carbache considera que lo más interesante del proyecto es que los chicos no quedan solamente como receptores pasivos de una charla, sino que se forman y suman herramientas muy concretas.

“Lo vemos todo el tiempo: un estudiante a veces puede sentirse más cómodo compartiendo dudas o problemas con sus pares antes que con un adulto, por eso es importante que conozcan sus derechos y sepan a dónde recurrir. Claro que eso no quiere decir que tengan que resolver todo solos. Pero sí pueden ayudar un montón a que alguien no tenga que recorrer ese camino con incertidumbre cuando necesita atención”, advierte.

Lo cierto es que a través de la formación muchos chicos y chicas conocen el CESAC, entran en contacto con los equipos, se atienden, acceden a anticoncepción de emergencia y aprenden cuestiones ligadas a la salud en general. Además de las licenciadas en trabajo social, también forman parte del equipo interdisciplinario una médica generalista, una psicóloga, una psicopedagoga, una licenciada en educación y una promotora de salud –todas del CESAC –, y la residencia de nutrición del Hospital Zubizarreta.

“A veces las mismas personas que dan el curso son quienes después atienden en el consultorio. Entonces se trata de esa cara conocida que lo cambia todo”, sostiene Clara. “También –agrega– abrimos un canal de comunicación a través del Instagram, cuyos mensajes se encargan de responder promotores de salud del CESAC. En definitiva, esa formación es un puntapié para empezar a hablar de ciertos temas y también un puente con el sistema de salud, que a veces puede parecer un poco alejado”.

Sostener lo construido, atender lo que falta

Claro que sostener estos espacios no resulta fácil. Requiere articular dentro del propio sistema de salud, con los equipos de las escuelas, encontrar el momento y el espacio y enfrentar problemas de todo tipo en un contexto en el que demasiadas veces las instituciones aparecen desbordadas. “Así y todo –reflexiona Paula– sigue siendo clave mantener este espacio de prevención, porque de otra forma llegamos a encontrarnos recién en la urgencia”.

Clara coincide: “Sostener el espacio es fundamental, también por el hecho de que, si bien contamos con una ley ESI, así como con equipos docentes que la militan y acompañan, en la práctica no siempre es tan simple que se cumpla. Entonces estas instancias suman en ese sentido y también permiten dar respuesta a la demanda de los pibes y pibas en salud mental, algo que cada vez se escucha con más fuerza”.

Te puede interesar  Un nuevo tomógrafo en la Comuna 10

Morena Villa y Sofía Cornali estudian Trabajo Social en la Universidad de Buenos Aires y acompañaron el proyecto como parte de su cursada del Taller 3, materia que incluye prácticas profesionales.

“Algo que me pareció interesante del curso es el uso que hacen los chicos de las redes sociales (especialmente Tik Tok) y de la IA para acceder a cuestiones de salud, y la desinformación y difusión de mitos que eso genera. Pero también la posibilidad de usar esos mismos recursos para reproducir conocimientos con marcos teóricos y científicos”, dice Morena.

Sofía enfatiza la necesidad de que las políticas públicas acompañen también la promoción de la salud entre los jóvenes. “Una queja recurrente que escuché de parte de los equipos docentes en las escuelas de la Ciudad es que el material ESI no está actualizado, están trabajando con cuadernillos y recursos de hace diez años o incluso a veces terminan usando los de Provincia”.

Los problemas no son abstractos: se viven en un aula o en la calle o puertas adentro de una determinada institución. Para resolverlos hace falta un diagnóstico preciso y también construir respuestas “desde la base”, tejidas con la propia comunidad y aprovechando los recursos disponibles. Todo eso se vincula con la disciplina del trabajo social.

“Traccionar esta actividad tiene que ver justamente con una fortaleza de nuestra profesión, que es la tarea comunitaria en el territorio articulando entre diferentes sectores para generar todo este entramado y hacer que funcione –concluye Clara–. Las complejidades surgen todo el tiempo, y por supuesto las hay de todo tipo. Eso también es parte de nuestro trabajo, y la verdad es que lo manejamos bastante bien. ”

(*) Foto de portada: Paula Yamone (TS del CESAC 50), Clara Santander (TS del Hospital Zubizarreta) y las estudiantes de Trabajo Social Morena Villa y Sofía Cornali integran el equipo territorial a cargo de la formación de Promotores en Salud en escuelas.


CESAC 50
Lastra 4180, Villa Devoto
Instagram: @cesac.50

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *