Enrique Lifschitz por Gerardo Codina
Siempre con su sonrisa cálida y su trato respetuoso, Enrique trascurrió su existencia fiel a su gente y a su barrio. Fui testigo de esa relación a lo largo de treinta y cinco años. Lo conocí a principios de los ochenta, en épocas en las que la solidaridad valía a veces la vida. Era entonces […]
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