Más vida para la Calesita de Don José

El epicentro de los recuerdos en Monte Castro reabrió este invierno. Declarada Patrimonio Cultural por la Legislatura y por tres generaciones de vecinos, la Calesita del fondo de la galería volvió a girar.

El origen de esta historia podría imaginarse como una película filmada en Super 8. En una plaza del barrio hay una vieja calesita deteriorada, medio abandonada. Hay un hombre que la mira, primero de lejos, después se acerca y la estudia. Averigua. No tiene pinta de calesitero, por ahora. “Cuando me mudé a esta zona trabajaba en la Marina Mercante. Pero no estaba conforme, porque mis hijos eran chicos y yo quería estar cerca de mi familia. Cuando vi esa calesita, decidí comprarla” –en esa película posible, la voz de Don José se escucharía contando lo que en el 2019 dijo en una entrevista para Radio Monte Castro–  “La restauré y la puse en el fondo de la galería, y desde ese momento no paré un solo día.”

En tiempos de redes sociales

La pandemia obligó a José a apretar el freno por primera vez. Pasaban los meses y parecía que el cierre sería definitivo. Incluso llegó a verse, en los grupos de facebook del barrio, un posteo que anunciaba la venta del fondo de comercio. Posteo que provocó cantidad de comentarios apenados, tan apenados como alegres fueron los que comentaron la noticia de su reapertura.

“Tengo 51 años, mi abuela me llevaba a la calesita, luego mi mamá llevó a mis hijas y hoy van mis nietos!! No existe un lugar más lindo para recordar la infancia de tantas generaciones”; “¿Volvieron? Hace unos 25 años llevaba a mi hijo, ahora voy a llevar a mi nieta!” decenas de textos así pueden leerse bajo las fotos que compartió Diego De León, el hijo de Don José, con la imagen de la calesita restaurada, anunciando la reapertura el primer lunes de las vacaciones de invierno.

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Natalia y Diego

“Es muy loco cuando la gente se acerca y lo ve, ¨Es Don José pero en joven, es idéntico¨, dicen todos”, cuenta Natalia Papaleo la reacción de los vecinos que vuelven a la calesita y se encuentran con Diego, su esposo, revoloteando en un puño la sortija alrededor de las manitos que intentan atraparla. “Lo identifican y enseguida se ponen a contarnos anécdotas interminables de su padre”.

Diego nunca pensó que tomaría la posta de su papá, nunca se imaginó calesitero. Hace años que maneja un taxi pero de un tiempo a esta parte, buscando mejorar la economía familiar, con su mujer empezaron a barajar la idea. A fines del 2021 pusieron manos a la obra. “Restauramos los engranajes de la calesita, la pintamos, mandamos a arreglar algunos juegos y conseguimos otros nuevos”, recapitula.

Nueva etapa

Olor a pintura fresca, pero los colores de siempre. Las mismas paredes, pero con otros dibujos. Así se ve el patio de juegos en el que la calesita ocupa el centro, pero que tiene mucho más para el disfrute de los vecinos más chicos. La luz natural se filtra a través del techo transparente.

Contra una pared lateral, una estructura de túneles, redes y un tobogán que deposita en un pelotero a los niños que se deslizan por él. Un metegol, un tejo, un caballito que espera la caída de la ficha en la ranura para llevar a galopar al pequeño que lo monte. También pueden volar en helicóptero o planear en avioneta.

Solo falta recuperar la vieja pista de autitos chocadores, que según cuenta Diego están pensando transformarla en un espacio para festejo de cumpleaños.

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Patrimonio cultural

Hay una ley porteña, la 1227, que refiere a todo aquello que puede ser declarado patrimonio cultural de la Ciudad de Buenos Aires. Esta ley “Invoca a la protección, salvaguardia, preservación, restauración, promoción y transmisión de los bienes patrimoniales que definen la identidad y la memoria colectiva de la comunidad”, dice la web del GCBA. En su texto, reconoce diferentes categorías según las cuales se clasifican los bienes protegidos, y una de ellas, llamada “Colecciones y objetos”, incluye a las calesitas.

En el año 2007 la Calesita de Don José fue incluida en el listado de las protegidas por esta ley. Y si alguien dudara qué tanto merece esta distinción, bastará con contarle que la comunidad del jardín de infantes de la escuela más cercana, la pública Monte Castro, decidió cambiar su nombre: ahora, su nominación oficial es ni más ni menos que “La Calesita de Don José”.

¿Y qué es de la vida del protagonista de esta historia? Dicen que se está recuperando y que no ve la hora de volver a su lugar en el mundo.♦


La Calesita de Don José
Dirección: Av. Álvarez Jonte 4767(al fondo de la galería)
Horario: Martes a Domingo de 16 a 20 hs.

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