La combinación de azul, celeste y blanco, los colores del Pedro Lozano, pintan su identidad en todas las paredes. Si entrás por la esquina, apenas cruzás el hall desembocás en la cancha de baby, el corazón del club. El resto de las instalaciones se distribuyen alrededor de este rectángulo, en una estructura edilicia que refleja la importancia relativa de los distintos deportes:
“Este es un club básicamente de fútbol, es un club de baby de toda la vida y nosotros agregamos futsal. Hay otras actividades, pero el fútbol es la principal”, dice Federico Smith, el actual presidente, en una charla con Vínculos Vecinales en el flamante buffet, refaccionado y reinagurado hace menos de un año como “La cantina de Pedro”.

Madres, padres, hijos e hijas, familias que echaron raíces en la institución son las que hacen que el Pedro Lozano funcione, asegura el presidente: “Acá se trabaja a pulmón y entre todos”. Hay quien oficia de secretaria y quienes son delegados en los partidos, una se ocupa de los cobros de las cuotas, otro recibe a un funcionario de Deportes, uno destapa un baño, otros se ocupan de reparar un arco roto. Se llaman Pablo, Alejandra, Gabriela, Tito, Juampi, Diego, el Pela, Martín, Amadeo, Fede Capurro y Juan Bongivani… Federico menciona a sus compañeros, con temor a olvidar algunos nombres, todos importantes. “Todo lo que hacemos es porque tenemos ganas de ver crecer al club”.
— ¿A vos qué te llevó a involucrarte?
— Hace 20 años no lo sabía, llegué acompañando al hijo mayor de mi mujer y nos hicimos amigos de las familias de los otros chicos, simplemente me gustó. Después nuestros otros dos hijos se criaron en el club. Y con el tiempo aprendí que la felicidad del ser humano tiene que ver con encontrar un propósito en la vida. Y bueno, yo acá encuentro ese propósito haciendo algo para la comunidad. Entonces me siento realizado, me siento contento. No es que vivo matándome de la risa, no, me afectan las mismas cosas pero las interpreto de otra manera.
Con esa fuerza común, el equipo conformado por estas familias activas logra mantener las instalaciones en óptimas condiciones: “Las tribunas siempre están pintadas, se han hecho bancos de suplentes lindos, vestuarios nuevos, pusimos protecciones en toda la cancha, hay gente de limpieza, la iluminación es de primera, buscamos estar confortables de la mejor manera”, dice Federico, y reconoce que “cuesta muchísimo porque somos un club de barrio”. “La próxima obra que estamos por hacer es construir otro salón arriba del salón del primer piso.”
El club se sostiene, sobre todo, con la cuota de los chicos que van a fútbol y “afortunadamente estamos en un barrio de clase media donde todavía se puede vivir de esa cuota”, dice el presidente. Lo que no quita que tengan a muchos chicos becados: “hay familias que quizás un año están bien y al año siguiente capaz que no y acá priorizamos que el nene siga en el club, porque venir a jugar al fútbol es una excusa, lo importante es que vienen a divertirse, a pasarla bien, a hacer amigos.”
Baby y futsal
En la cancha del Pedro Lozano los chicos y las chicas juegan baby y futsal. Para los entrenamientos de futsal también alquilan una cancha en el club Ferroviario, al lado de Vélez. Eso es porque la cancha propia no alcanza la medida reglamentaria, que es de 20 x 40 metros.
Hace poquito incorporaron fútbol infantil femenino, antes los grupos infantiles eran mixtos. Esta decisión busca que las nenas se sientan cómodas jugando “porque a veces el fútbol es un poco bruto”. “Teníamos cinco o seis nenas que mucho no se metían en el juego mixto y este domingo decidimos hacer una especie de mundialito exclusivamente de nenas. Volvió una que se había ido hace un año porque pasó un mal momento jugando con un nene y cuando se enteró del mundialito vino, jugó y la pasó bien, ya en su ambiente.”
Federico destaca que la parte fea del fútbol, la pelea por el éxito, no es un problema con el que ellos tengan que lidiar. “La carrera de jugador de fútbol es muy ingrata, hay mucha miseria humana porque son pocos los que llegan. Pero acá eso no pasa porque es totalmente recreativo.”
El gimnasio
Una novedad es la reciente apertura de un gimnasio comandado por los mismos profes de fútbol. “Arrancaron hace poco y están comprando máquinas, están muy entusiasmados. Como son los mismos profes que las familias ya conocen, van un montón de chicos y también de papás a entrenar. Ahora hay mucha gimnasia nueva para el fútbol donde se trabaja sin peso, con ejercicios que puntualizan en el equilibrio y la coordinación.”

Otras actividades
Bordeando la cancha, en el primer piso está el salón de los otros deportes: ahí hay clases de taekwondo, acrobacia, defensa personal (KAPAP), jiu jitsu y capoeira. Esta última es la segunda actividad más importante por los años que lleva su práctica en el club y por la cantidad de gente que convoca. Próximamente habrá un gran evento de capoeira abierto a la comunidad (ver recuadro al final de la nota).
Horarios
De lunes a viernes, todas las actividades se desarrollan después de las 18 horas y los sábados por la mañana. Durante la semana, de 9 a 15 horas el club recibe a chicos y chicas de escuelas públicas de la zona, en el marco del programa “jornada extendida”.
Encuentro anual de Capoeira en el Club Pedro Lozano
El grupo de capoeira del Pedro Lozano se prepara para ser anfitrión del «Capoeira me Chama 2026», un encuentro en el que recibirán a maestres de Brasil y practicantes de otras instituciones, todos miembros de la Asociación Internacional de Capoeira. El cierre del evento será en el club de Devoto el 1 de noviembre, una exhibición a la que pueden asistir vecinos que tengan ganas de disfrutar del espectáculo:
– Batizado y Troca de Cordas infantiles: 11 a 12:30 hs
– Batizado y Troca de Cordas adultos: 14 a 17 hs
– Roda: 17 a 18 hs
(*) La entrada es gratuita para los lectores de Vínculos Vecinales.
+ info en: @capoeirabalancou

Club Pedro Lozano
Pedro Lozano 4309
Instagram: @clubpedrolozano
