Villa del Parque le hace “el aguante” a la historieta

Imposible no detenerse a mirar la vidriera del pequeño local abarrotado de libros exclusivos del género. Leonardo Kunstcher, el librero responsable de Misterix, da cuenta del mundo al que se ingresa al traspasar la puerta.

Historietas y afines. Eso es lo que despliega, desde hace casi un año, Misterix en Villa del Parque, cerquita de la plaza Aristóbulo del Valle. Al frente del espacio que congrega a fanáticos de los cómics de más de un barrio (sobre todo en los sábados por la tarde, cuando llegan los encargos a pedido y se pueden ver las colas frente al local de Cuenca 2393) está Leonardo Kunstcher, apasionado conocedor, autor, editor y divulgador del género. Y junto a él toda una comunidad de lectores y hacedores cuyo grito en el mundo podría resumirse en uno: ¡Aguante la historieta!

Lo de “Historietas y afines” se extiende a más allá de este “boliche de globitos” que en sus acotadas dimensiones es capaz de exhibir tantos mundos. Continúa en Anexia Ediciones, una editorial local especializada en el género. O en Misterix Canal, donde Kunstcher junto a Guillermo Domínguez, editor de La Maroma, y Pablo Grimozzi, profesor de Letras y especialista en cultura japonesa, abren sorprendentes revelaciones en programas como Historieta privada, un recuerdo satírico y cariñoso de Función privada. O en las presentaciones, cursos, intensas jornadas de juegos de mesa, que Misterix habilita.

Apuesta al cómic

Afectado como el mundo todo por la pandemia, Kunstcher no dudó en “levantar” la comiquería que tenía en Mar de las Pampas el año pasado, cargar todos los libros y revistas en un flete, y ponerse a buscar un local en Villa del Parque para apostar por su barrio.

Comenzó en el rubro hace más de diez años, vendiendo historietas en ferias, en un contacto personalizado con el público que disfruta “cada vez más”. Como todo buen librero, él se toma su tiempo con cada lector o lectora para explicar, preguntar y conectar según gustos, despejar dudas y hasta “invitar sutilmente” a descubrir nuevos autores y títulos, “más allá de las modas y los streamers”. Eso es lo que, está seguro, agradecen quienes van a su comiquería, además de tener la posibilidad de elegir entre una gran variedad o de encargar títulos específicos, de ediciones nacionales o extranjeras.

Manga, Superhéroes, Independientes, Argentina y Europea, son las cinco áreas en las que están agrupadas las Historietas y afines de Misterix. Hay algo de usados, aunque no es el fuerte. Y mucho catálogo para encargar específicamente esa historieta que busca el coleccionista o el ávido lector.

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Manga y algo más

Kunstcher cuenta que, aunque van adultos y adultas, el público es en su mayoría de jóvenes, “chicos que vienen a buscar lo que ven en streaming, y acá suman otras historietas a las que ya conocen”. El fenómeno del manga japonés aparece recortado entre otros, los chicos y chicas que siguen las series de animación buscan su equivalente en historietas, que llegan a tener hasta 70 tomos.

“A veces buscan el número específico de la escena que les gustó”, cuenta el comiquero. “Pero también hay que estar atentos a guiarlos, porque la cultura japonesa tiene límites diferentes, hay cosas que parecen para chicos y son bien para adultos, y viceversa. A veces aparecen violencias, sobre todo psicológicas, que son metáforas que necesitan una interpretación adulta. Y tal vez viene un pibe muy chiquito a pedir eso y le pregunto: ¿de dónde lo conocés? Casi siempre es una recomendación de un streamer que tiene poca idea. Ahí tengo que poder explicarle que no es para su edad, que no lo va a entender o se va a impresionar. A lo mejor esa lectura puede habilitarse con un adulto cerca que la ponga en contexto, pero si no está esa posibilidad, yo no la recomiendo”, explica.

La tarea de Kunstcher también abarca el valioso juego de proponer, “dar a conocer”. “A los chicos los invito a leer Akira (un clásico de los 80 de Katsuhiro Otomo), por ejemplo. Por ahí me dicen que les parece ‘aburrida’, y es porque están acostumbrados a esa aceleración de la imagen que les imponen hoy. Les cuento por qué creo que es una obra maestra. Los invito a que le den una oportunidad, con una lectura activa, no pasiva, con el tiempo para prestar atención a los detalles”, ejemplifica.

La edición argentina

Los adultos, por su parte, suelen conformar un público de especialistas que va en busca de títulos europeos. “Aunque ahora por suerte lo esencial, de a poco, se está imprimiendo en la Argentina, son tiradas chicas pero ediciones bastante nobles”, cuenta Kunstcher. “Hay una circulación de autores reconocidos que hacen historieta en Europa pero guardándose los derechos para Argentina, entonces después mandan a editar acá. Hay gran nivel de ediciones locales”, se alegra.

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“También se están reimprimiendo clásicos locales, Brescia, Oesterheld, los están conociendo las nuevas generaciones. Eso sumado a todo lo nuevo y muy bueno que se está editando muy profesionalmente acá”, evalúa entusiasmado.

Desde su editorial Anexia Ediciones, Kunstcher edita títulos con guión propio y dibujos de Quique Alcatena, Santiago Miret y Kundo Krunch. También otros como la adaptación a la historita de El maravilloso viaje del señor Nic-Nac, de Eduardo Ladislao Holmberg, considerada la primera novela de ciencia ficción argentina.

“A contra turno”, cuando el local cierra la atención al público, en Misterix se arman entreveradas partidas de nuevos juegos de mesa y estrategia como Duna (basado en la saga de Frank Herbert, que dio pie a la película en cartel), realizado por diseñadores y matemáticos.

Y está también Misterix Canal, por YouTube, que en cada capítulo presenta distintas historietas –o distintas ediciones de una misma historieta— en un juego que puede derivar en debates sobre los Pitufos y la teoría de Hobbes, el manga y los huérfanos que dejó la Segunda Guerra, o la “bajada de línea” desde Estados Unidos en los personajes más icónicos, pero también en detalles sutiles.

Dibujantes del barrio como Aleta Vidal y Germán Erramouspe suelen darse cita en Misterix, entre otros y otras “enamorados” del género. Porque si se le pregunta a Kunstcher de dónde sale su pasión por la historieta, no duda en concluir: “Es como que te pregunten por qué estás enamorado de alguien. Un poco se puede explicar, pero otro poco, no”. ♦


Mixterix Historietas y Afines
Cuenca 2393, Villa del Parque
Instagram: misterixhistorietas

 

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