Villa Santa Rita tiene quien la cuide

Clubes en el barrio Destacados Historias de Vida y Trabajo Participación Ciudadana

Adrián Rosa es médico, comunicador y un vecino de esos necesarios a la hora de ajustar los nudos que hacen fuerte a la red de vínculos barriales.

Por Mariana Lifschitz

En el mundo virtual es conocido como @doctor.adrianrosa, en la vida real lo vas a encontrar en el gabinete de salud del club Imperio Juniors o de la escuela Aguado. También en cada asunto público que lo toque de cerca, lo verás zambullirse con la convicción y el amor de los que quieren una vida mejor para todos.

Empecemos por tu actividad como médico en las redes, ¿cuál es la idea que te mueve?

AR: Me gusta el desafío de traducir el lenguaje médico a uno que entienda todo el mundo. Entonces a mediados de este año creé un Instagram y Facebook de Salud, con la ayuda de un amigo periodista que se llama Axel Tomás Castellón. Ahí publicamos información básica, organizada en forma de tips, que busca impulsar a la gente a informarse y cuidarse. Rápidamente va creciendo su repercusión y eso me hace feliz.

Esta participación en las redes es un punto de llegada después de un largo recorrido en medios de comunicación. Adrián escribió notas en periódicos, tuvo columnas de salud en programas de televisión y de radio, publicó tres libros: “Claves para vencer la diabetes y el colesterol”, “El nutricionista en casa” e “Hipertensión”, todos de Editorial Andrómeda.  Actualmente participa del programa “Abrazo de radio”, conducido por Tomás Errico, que se emite diariamente de 13 a 15 hs por la AM 690. “La gente manda muchas preguntas y yo les contesto aclarando que no es una consulta médica sino un asesoramiento. A partir del interés de los oyentes vamos viendo qué temas tocar”, dice Adrián.

Defender las calles

Últimamente lo hemos visto filmando con su celular el atascado tránsito de Cesar Díaz a la altura del club Imperio Juniors, convocando a los vecinos a reunirse para reclamar juntos por la bicisenda con estacionamiento paralelo, recientemente inaugurada en esa calle. “Lo que nos enoja es que no nos hayan consultado. Esta bicisenda reduce a un solo carril el paso por César Díaz y no era necesaria porque ya hay otra a cuatro cuadras, sobre Juan Agustín García. Si existe una persona responsable de bicisendas en el Gobierno de la Ciudad, ¿por qué no pasó por acá primero a ver cómo era el barrio? Ahora, cruzar Nazca en hora pico te puede llevar veinte minutos”, cuenta Adrián, y agrega: “hicimos una reunión en la que nos juntamos unos cuarenta vecinos y a partir de ahí presentamos el reclamo en la Legislatura y en la Defensoría del Pueblo.”

¿Cómo se conjuga en vos la medicina y la comunicación con la participación barrial, de dónde viene esa mezcla de intereses?

AR: Estudiar medicina es una herencia familiar porque mi papá fue médico. A su vez siempre me gustó comunicar y sentía que la formación de médico carecía de esa parte, entonces estudié periodismo deportivo porque toda la vida estuve ligado al deporte. En cuanto al barrio, mi familia está arraigada en Villa Santa Rita y acá también me crié yo. Al club Imperio Juniors pertenezco desde chico: yo era parte del equipo de natación y también acá estaban mis amigos. Durante la adolescencia mi papá fue el presidente del club y cuando en el año 2000 estuvo a punto de cerrar, él participó de la Comisión normalizadora que lo sacó adelante. Mi mamá al día de hoy sigue viniendo, se encuentra con otras señoras a jugar a las cartas.

Defender al club de barrio

Es sin dudas es esa experiencia de vida la que lleva a Adrián como a tantos otros y otras, a privilegiar los vínculos directos, cálidos, sólidos frente a las relaciones líquidas a las que nos empuja esta época. Y al club también hubo que defenderlo para que no sea arrastrado por esas aguas: “han venido de los megagimnasios a ofrecernos instalarse y les dijimos que no, lo que ellos hacen es copar los clubes a cambio de tres pesos y el club pierde su esencia”. Adrián define a los megagimnasios como empresas aprovechadoras de clubes de barrio con problemas de administración. “Si bien Imperio cambió como cambió la sociedad, sigue siendo un lugar donde valoramos el conocernos, el respetarnos y cuidarnos, la idea es que el club sea de los socios y que tenga actividades deportivas, sociales y culturales”.

Defender el trabajo del médico

Si los vecinos necesitan juntarse para que no les pongan una bicisenda en cualquier lado, si el club necesita ser cuidado para no terminar subsumido en un mega gimnasio sin identidad, también los médicos necesitan hacer causa común frente a los embates de su trabajo. Y ahi está Adrián, participando: “El  médico generalmente trabaja como monotributista, no tiene aguinaldo ni vacaciones y está mal pago. Vive agresiones en las guardias de parte de gente que se la agarra con él, guardias que están sobrepasadas, con médicos que trabajan veinticuatro horas sin descanso. Y sobrevuela el fantasma de la acusación por mala praxis: hoy cualquiera por cualquier cosa acusa al médico en las redes sociales, sin entender que primero hay que demostrarlo. Y si bien la mayor parte de las veces se demuestra que es una acusación infundada, de todos modos implica tener que contratar un abogado, es terrible tanto en lo afectivo como en lo económico. Entonces hace un tiempo discutimos estas cosas en un grupo de facebook en el que ya somos más de veinte mil médicos y acordamos acciones para concientizar a la sociedad sobre estos temas.

Comuna en red

Adrián también participa de la Red Comuna 11 que nuclea a instituciones públicas y de la sociedad civil que trabajan por la comunidad, en este caso lo hace en representación del club Imperio Juniors. Dice sobre esta red: “Me parece que es un espacio que se está consolidando, en el que la comunicación fluida ayuda a cubrir huecos; formado por gente con la sensibilidad de escuchar al otro, mirar al otro y tratar de ayudarlo. Y creo que esa es la base para empezar a actuar en serio”.  ♦

Adrián Rosa en las redes: Instagram: @doctor.adrianrosa – Facebook: Dr. Adrián Rosa.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *