Juan Manuel Oro: una charla con el presidente electo de la Comuna 10

El dirigente radical anticipa una gestión de "puertas abiertas" y se distancia de los discursos de odio. Responde sobre los espacios verdes y el arbolado, sobre el destino del edificio del Instituto Rocca y el del anfiteatro de la plaza Banderín, sobre el metrobus de avenida Alberdi, la participación vecinal y el rol de la Comuna. Oro acepta todas las preguntas, con evidente entusiasmo por asumir su nueva responsabilidad.

El dirigente radical anticipa una gestión de "puertas abiertas" y se distancia de los discursos de odio. Responde sobre los espacios verdes y el arbolado, sobre el destino del edificio del Instituto Rocca y el del anfiteatro de la plaza Banderín, sobre el metrobus de avenida Alberdi, la participación vecinal y el rol de la Comuna. Oro acepta todas las preguntas, con evidente entusiasmo por asumir su nueva responsabilidad.

Juan Manuel Oro: una charla con el presidente electo de la Comuna 10

El dirigente radical anticipa una gestión de "puertas abiertas" y se distancia de los discursos de odio. Responde sobre los espacios verdes y el arbolado, sobre el destino del edificio del Instituto Rocca y el del anfiteatro de la plaza Banderín, sobre el metrobus de avenida Alberdi, la participación vecinal y el rol de la Comuna. Oro acepta todas las preguntas, con evidente entusiasmo por asumir su nueva responsabilidad.

El mural con el retrato de Alfonsín en la entrada del Comité es el lugar que Juan Manuel Oro elige para fotografiarse. La sonrisa le llena la cara mientras posa y, con el pecho henchido, señala la imagen del líder radical.

El próximo jefe de comuna 10 se fogueó políticamente en la militancia universitaria. Fue presidente del Centro de Estudiantes de la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA en el período 2007-2008 y actualmente es uno de los consejeros directivos electos de esa facultad por el claustro de graduados. Además, es docente en dos materias: en Oratoria y Negociación en Organizaciones, “una materia optativa que creamos nosotros”, dice, y en el Seminario de la carrera de Administración, “que es la tesis y el único curso de la facultad orientado a emprendedores”, aclara.

Hace dos años fundó junto a otros radicales de la Comuna 10 el Comité “El Yrigoyen”, en Rivadavia 10019. El espacio es súper amplio y da lugar a numerosas actividades gratuitas y acciones solidarias, como el plato de comida que cocinan todos los jueves para ofrecer a personas en situación de calle.

“Antes de abrir el comité, hacíamos actividades sociales en las plazas: sobre todo en la Ejército De Los Andes, porque la mayoría de nosotros somos de Villa Luro”, cuenta Oro los antecedentes de su militancia territorial. Y agrega: “Después, con  todo el crecimiento político que tuvimos, se nos sumaron referentes en todos los barrios de la comuna”.

El diálogo

Tres periodistas de medios barriales se acercaron al Irigoyen para charlar con el próximo presidente comunal, que asumirá el 10 de diciembre: Alejandro Volkind, de Nadie nos Invitó, Jorge Lifschitz, de Floresta y Su Mundo, y quien esto escribe, de Vínculos vecinales.

“Conversar con todos”, “abrir la puerta”, “consensuar”, son expresiones a las que Oro volvía una y otra vez durante la entrevista, poniéndose en las antípodas del discurso de intolerancia ideológica que enarbolan algunos líderes de la alianza de la que el radicalismo forma parte: “Yo no coincido con eso. Yo nací en el 83, mi referente es Alfonsín y soy el presidente de la Unión Cívica Radical en la comuna 10. Hay valores que yo no negocio”, dice.

Alejandro Voldkin: ¿Qué crees que necesitan los vecinos de estos barrios y qué podés hacer vos desde la Comuna

Juan Manuel Oro: En la Comuna 10 viven alrededor de 180 mil personas, y si bien el de legislador es un cargo más importante, el contacto con el vecino lo tiene el comunero.  Si yo salgo a caminar, si estoy cerca de los vecinos, el trabajo que puedo hacer es importante. Yo quiero generar más espacios de participación real, quiero lugares donde el vecino participe.
La comuna puede mejorarle el día a día a la gente: desde ir y arreglarte una vereda, una luminaria, arreglar los espacios verdes para que vos puedas ir con tus hijos, generarte caniles para que los perros no estén sueltos. Y hay cosas que la comuna también puede facilitarte estando cerca: vamos con un equipo a una esquina y ponemos una mesa para que en vez de tener que ir a la sede comunal vos puedas resolver ahí un turno, un reclamo, un pedido, un trámite.

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Jorge Lifschitz: Hay algunos proyectos del GCBA que chocaron con los intereses de vecinos y comerciantes, y a mi entender fue tibia la defensa que ejerció el gobierno comunal de estos intereses. El caso concreto es el del Metrobus de Av. Alberdi.

JMO: No me parece que “tibia” sea la palabra. Muchas veces la comuna no tiene la capacidad de poder frenar una política. Sí manifestar su postura, sí ocupar el rol de interlocutor. Somos el canal entre la Legislatura o el Gobierno de la ciudad y los vecinos, comunicamos una obra que se va a hacer, y a la vez podemos llevar un reclamo al gobierno. Pero nosotros no queremos crear falsas expectativas al vecino y decirle “vamos a ir a la lucha” sabiendo que no se va a poder hacer.

Mariana Lifschitz: Hace un año el actual presidente comunal, Mauro Pedone, presentó una iniciativa para poner en valor el anfiteatro de la plaza Banderín. Convocó a instituciones y colectivos culturales para diseñarlo juntos. Pasaron los meses y no hubo más avances. ¿Qué pasó con esa idea?

JMO: Fue una propuesta que presentó la Comuna y no se aprobó el presupuesto para hacerlo. En estos meses de transición antes de asumir, me voy a sentar con Mauro para ver todos los proyectos del año que viene. Vamos a evaluar los que ya están presentados y entre esos, el del anfiteatro de la plaza Banderín seguro lo vamos a ver.

AV: Un espacio cuyo destino está por verse es el edificio del ex Instituto Rocca. Antes de la pandemia, había avanzado el tratamiento en la Legislatura de un proyecto que proponía venderlo para hacer edificios. Había vecinos que pedían un polo educativo. Ahora, desde All Boys proponen que se lo den en comodato durante 20 años para trasladar ahí actividades del club y abrirlo también a otros clubes e instituciones del barrio. ¿Cómo la ves vos?

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JMO: Lo primero que hay que hacer con el Rocca es tirar los muros abajo y usarlo de espacio verde público hasta que se decida qué se va a hacer. Nosotros tenemos un proyecto integrador, que también está consensuado con vecinos. Para mí hay que hacer algo que tenga una parte de educación, que tenga algo de salud y que tenga algo para los clubes también. Es decir, que sea algo integrador que todos los vecinos puedan usar.

ML: Quería saber tu opinión sobre la gestión del arbolado, porque hay ambientalistas que cuestionan el modo en que se lleva a cabo. El grupo “Basta de mutilar nuestros árboles” advierte sobre podas excesivas y muchas veces mal hechas, que provocan heridas en  troncos y ramas que hacen que los ejemplares enfermen. Luego los extraen y reemplazan por ejemplares jóvenes que en su mayoría se mueren porque no reciben el cuidado que necesitan.

JMO: Lo que te puedo decir es que en la comuna hay ingenieros agrónomos que revisan cada caso. Yo no tengo la formación técnica para responderte, pero veo cómo trabajan y sé que hay profesionales atrás.

ML: También denuncian que no hay un presupuesto previsto para el mantenimiento del arbolado. Sí hay para siembra, sí para poda y sí hay para extracción pero no para curar un árbol que está enfermo. Entonces terminan extrayéndose árboles que podrían salvarse y conservar su follaje frondoso, tan necesario. ¿Estaría abierta la posibilidad, si hay un colectivo ambiental que vé estos problemas, armar una mesa de diálogo con ellos en la comuna?

JMO: Como te dije, yo a la gente la voy a recibir siempre. Pero las personas que trabajan en esas áreas son las que tienen que estar a la cabeza de esas mesas. Yo voy a estar ahí para aprender. Pero además hay que generar una forma de trabajar que pueda llegar a soluciones reales, sino queda todo en la nada. A mí me gusta el trabajo de juntarnos, escuchar, y después resolver.

AV: Qué te gustaría haber dejado en la comuna cuando termines tu mandato dentro de cuatro años?

JMO: Continuar teniendo más y mejores espacios verdes. Y también haber podido ayudar a muchos clubes de barrio a que tengan todo en regla para acceder a los mismos derechos que tienen otros clubes más grandes. Yo me crié en un club de barrio, el Amigos de Villa Luro, y sé lo que significan en la vida de los chicos, por eso para mí es clave. ♦

1 comentario en “Juan Manuel Oro: una charla con el presidente electo de la Comuna 10

  1. Hermoso lo q leí Soy de formación Raadical. Ame a. Alfonsín. Mis tías eran de. Villa. Luro. Pronto me van a tener un jueves por el Comité para colaborar

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